Orquest impulsa al máximo la rentabilidad del negocio a través de la planificación óptima de empleados y la automatización.
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Ene 23 2026
Un año más, arrancamos enero donde nacen las grandes conversaciones del retail global: el NRF 2026 en el Javits Center de Nueva York. Como en cada edición, el evento estuvo abarrotado. Grandes nombres, demos impactantes y hojas de ruta ambiciosas. Pero este año se sentía diferente. Menos especulación. Menos «algún día». Más pruebas tangibles.
El lema, The Next Now, lo resumió a la perfección. Los retailers ya no preguntan si la IA funciona; están decidiendo dónde desplegarla para obtener resultados inmediatos. En el NRF 2026, el mensaje fue claro: la experimentación ha terminado. La ejecución ha comenzado.

La IA ha dominado el NRF durante años, a menudo enfocada en la personalización, la búsqueda y el checkout. Este año, esas conversaciones han madurado. Sundar Pichai, CEO de Google, lo dejó claro en su ponencia: la IA transformará el retail de forma tan profunda como lo hicieron en su día el e-commerce y el móvil.
Pero más allá de los titulares, lo que destacó en el NRF 2026 fue dónde se está asentando finalmente la IA: en las operaciones. Los retailers se enfrentan simultáneamente al tráfico volátil, la complejidad omnicanal, la escasez de mano de obra y la presión regulatoria. No son problemas del futuro, sino realidades diarias en las tiendas físicas que no se solucionan solo con paneles de datos. Por eso, gran parte del debate volvió a la ejecución en tienda: ¿Cómo dimensionar el equipo correctamente cuando la demanda cambia cada hora? ¿Cómo apoyar a los empleados sin quemarlos?
Al recorrer la feria, algo quedó obvio: las marcas ganadoras tratan a su fuerza laboral como una palanca estratégica, no como un coste. Líderes tecnológicos y retailers subrayaron que el futuro no va de eliminar a los humanos de las tiendas, sino de potenciarlos. Esta filosofía encaja con la visión de marcas de lujo como LVMH, donde la IA está diseñada para estar «en todas partes, pero invisible en cualquier lugar». El objetivo es el aumento de capacidades, no la sustitución.
Lo que ha cambiado en 2026 no es solo tener mejores previsiones, sino la capacidad de convertirlas en acciones. Los retailers están abandonando los modelos de trabajo estáticos. Buscan sistemas capaces de anticipar la demanda hora a hora y traducirla en turnos optimizados en tiempo real.
Esto es lo que lleva haciendo Orquest desde hace años.
Diseñado específicamente para el retail físico, Orquest combina machine learning y optimización matemática para asegurar que las personas adecuadas estén en el lugar adecuado en el momento preciso. A día de hoy, Orquest planifica a más de 280.000 empleados en 90 países para marcas como H&M, Kiabi, Dior o McDonald’s. Esa escala demuestra que la optimización de equipos mediante IA puede gestionar diferentes normativas y culturas.
Los retailers buscan impacto medible. Los resultados de los clientes de Orquest reflejan esta demanda: los gerentes reducen el tiempo de planificación hasta un 90%, la precisión de las previsiones supera el 90% y la rotación de personal cae un 15% gracias a horarios más justos.
En el NRF 2026, este tipo de IA orientada a resultados fue la protagonista. No se trata de demos llamativas, sino de sistemas que, en silencio, hacen que las tiendas funcionen mejor. El futuro del retail no es solo un checkout más inteligente, sino operaciones más inteligentes.